El Niño Jesús: Nuestra razón de ser

Por: Hermana María Teresa del Amor de Dios, SMADIP.

EL EMISARITO, 28-04-2018- El Niño Jesús de Praga te bendiga y te lleve a su amantísimo Corazón, el único lugar seguro.

No pierdas la Gracia, y si lo haces corre pronto como un niño a los brazos de tu Padre y reconcíliate con tu Creador. ¡Gracias Señor por el sacramento de la reconciliación!

Cuánta bondad y ternura de Dios que se hace niño por Amor, para que lo experimentemos próximo, cercano a nosotros. Cuánto amor en ese dulce Niño que quiere conquistar tu corazón…  Y ¿Cómo resistirse a su Gracia, su Amor y su Ternura?… si es que coquetea, conquista con su finura, simpatía, cercanía, dulzura … cómo resistirse a esos ojitos, a esa boquita a esa naricita…Esas manitas que abrazan y se agarran a tu cuello  y esos piecitos gorditos que corren presurosos a los brazos de Papito “Abba”.

Muchas veces he imaginado la ternura de Dios Padre contemplando los primeros balbuceos, la primera palabra que pronunció o los primeros pasitos del Niño Jesús. Ese niño nos derrite con su Amor.

Alguna vez estando en una gran catedral con una inmensa cúpula, la cual tenía  barandas alrededor, como una especie de balconcito interior, imaginaba al Niño Jesús correteando por ese balcón… risueño, alegre, amoroso… Mi imaginación llenó mi alma de  risas, de alegría… Lo imagino en muchos momentos de mi vida y cada que pensamos en Él, nuestra alma se suele llenar de dulzura, de paz, de armonía, con ese sentimiento de amor que solo un niño sabe transmitir; quizás coja tu rostro, tus gafas, acerque sus ojitos a los tuyos y jugueteé contigo. Déjalo acercar, el siempre viene con su mamá, que es también nuestra madre y suele asentir a dichos juegos, pues también quiere que tu alma se acerque a Él, que sea de Él, pues este niño, al cielo nos quiere llevar.

Niño Jesús de Praga del Padre Pío de Pietrelcina
Niño Jesús de Praga del Padre Pío de Pietrelcina.

Algunos dirán: “¡Qué oso!”. No da oso sentir tanto amor, expresar tanto amor. Pienso que es curioso cómo los grandes místicos de la Iglesia, aquellos que en su trato cotidiano con nuestro Dios y Señor, se han enamorado de Él y han  tenido experiencias sobrenaturales, las que son gracias que a Dios le plació conceder. Ellos todos fueron devotos del Niño Jesús. Nombres como Santa Teresa de Ávila, San Juan de la Cruz, Santa Teresita del Niño Jesús, San Francisco de Asís,  Padre Pío, Santa Faustina, por nombrar algunos; a todos el Niño Jesús se les presentó. El quiere ser amado y quiere guiar tu alma a su amoroso corazón. Como niño no pide nada extraordinario en tu cotidianidad; solo te pide: “Simplemente déjate amar de Dios”.

Hay una bella propuesta, razón de la última carta de nuestro Papa Francisco: estamos llamados a ser santos. Han sido muchos, muchos los santos que en  su camino espiritual se han acogido y han amado entrañablemente a Jesús en su infancia; unos cercanos a nosotros como la Madre Laura de Santa Catalina, primera santa Colombiana, o Rosita de Lima, de quien cuentan que a los cinco años el Niño Jesús le enseñó a leer y escribir. Algunos próximos en el tiempo como San Josemaría Escrivá, la Madre Teresa de Calcuta, o más lejanos en el tiempo como San Antonio de Padua, a quien el Niño Jesús se le aprecia como lo pudo observar el conde Tisso  en el castillo de Camposampiero o san Cayetano, que todo lo que necesitaba lo pedía al Niño Jesús niño. San Nicolás de Tolentino, quien fue reconfortado en un ayuno por las almas y recibió del Niño Jesús un panecito signado con la Cruz; de allí comenzó la tradición de dar un panecito a los enfermos, que hoy conocemos como el “Pan de San Nicolás”.

Cómo no incluir en esta lista a Margaret Parigot, la venerable Margarita del Santísimo Sacramento a quien el Niño Jesús, quien se le solía presentar y hizo esta promesa: “Todo lo que quieras pedir, pídelo por los méritos de mi infancia y tu oración será escuchada” (1636).  A ella el Niño Jesús le dio la Coronilla del Niño Jesús para que lo honremos en su infancia, y es a ella que nos referimos en la tradicional novena de Aguinaldo.

Recordemos también a nuestro querido Padre Juan del Rizzo, cuyos restos reposan en el santuario del Niño Jesús del 20 de Julio. Este buen sacerdote salesiano amaba profundamente al Niño Jesús en su advocación de Praga, una de las más conocidas en el mundo, y a decir verdad el Santuario quería dedicárselo al Niño de Praga, pero en esa época era difícil comunicarse como ahora y para acoger dicha advocación debía pedir permiso a los carmelitas en la ciudad checa; difícil tarea cuando la comunicación era demorada, por eso el decidió por otra imagen del Niño, aquel que aparece con la Cruz por detrás. “Tan Niño y lo quieren crucificar”, cuentan que dijo el Padre Rizzo, quien encargó la imagen pero sin la cruz tras de Él, misma que veneramos hoy en el santuario en Bogotá. Es el mismo Niño Jesús, pero con vestidito de juego, que tantas gracias y favores ha concedido.

He sido testigo excepcional de conversiones, muchas gracias y favores de este amoroso Niño, en este caso como pequeño gran Rey en la imagen de Praga, razón de ser patrono y regente de la Obra a la cual pertenezco; más este bello Niño que se viste de diferentes trajes para hacerse cercano, en imágenes como el famoso lloroncito de santa Teresa de Ávila, como el huerfanito tan amado en Santander Colombia -se llama así porque cuenta la historia de esta imagen que en la zona donde esta es muy activa sísmicamente, y en una ocasión de un temblor de tierra muy fuerte la Iglesia donde estaba se derrumbó. Todas las imágenes se rompieron quedando solo el niño Jesús, por eso lo llamaron así-, sea como el santo Niño de Atocha, pequeño médico, como Pastorcito, como el Santo Bambino di Aracoeli en Roma, o Santo Niño de Cebú en Filipinas, el Niño Jesús Crucificado de Ecuador, o como la bella imagen que llegó a nosotros del sagrado Corazón del Niño Jesús, gracias a la Madre Angélica, fundadora de EWTN, quien vivió  experiencias místicas y éxtasis con el Niño Jesús.

Quizás no tengamos este tipo de regalos ya que es Dios quien las otorga a quien  Él quiere, pero no es preciso tenerlas para experimentar un profundo amor al Niño Jesús, no sólo en navidad, sino en cualquier tiempo.

Dios se hace cercano amoroso y tierno Niño para conquistar tu corazón y para regalarte las gracias de su Amor. Dale un campito en tu vida, hazle tan solo un guiño y el Niño Jesús hará lo demás.

Gracias por difundir el mensaje de EL EMISARITO

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