Testimonio del Padre Mario: La mano del laico sostiene la mano del sacerdote

EL EMISARITO, 12-09-2016 – El pasado 3 de septiembre un grupo de laicos Misioneros del Amor del Divino Infante de Praga estuvieron presentes en el Tercer Encentro de Asociacines y Movimientos Laicales del CLAB, organizado desde la Arquidiócesis de Bogotá.

Este día se distribuyó un Boletín con un artículo del Padre Mario sobre su testimonio con los laicos, que compartimos a continuación:

Por: P. Mario Herrera, m.s.a

Soy el Padre Mario Herrera Misionero de los Santos Apóstoles, una comunidad fundada por el Padre Eusebio Menard o.f.m., el cual es conocido como el apóstol de la vocaciones, quien nos legó la comunión de los diversos ministerios de la Iglesia, exaltando la labor del laico frente a las diversas necesidades de evangelizar y humanizar el pueblo de Dios, donde es la mano del laico quien sostiene la mano del sacerdote, quien a su vez sostiene y reconcilia el mundo por medio de los sacramentos.

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Ambiente del Tercer Encentro de Asociacines y Movimientos Laicales del CLAB dle pasado 3 de septiembre.

En mi experiencia sacerdotal ha sido plausible la importancia, comunión y papel especial del laico en mi ministerio y en los diferentes cargos eclesiales que he tenido; los laicos son la extensión de la responsabilidad donde reconociendo y asumiendo cada uno su lugar dentro del cuerpo místico de la Iglesia, encuentran, desarrollan y plenifican su misión para el mundo. El reconocer el papel del laico, su dignidad y el amor que Dios y la Iglesia le tienen lo lleva a comprometerse de manera activa en la construcción del reino de Dios en las periferias existenciales, en la que Dios quiere llegar de una manera multiforme.

Este trabajo con los laicos me ha llevado a aprender, y reaprender valorar su dignidad y papel, al mirar las obras de la Iglesia en el tiempo actual en las que Dios me ha permito participar, he visto que acoger el llamado que hace la Iglesia en diferentes oportunidades como Aparecida a ejecutar juntos las diferentes obras, ha permitido un crecimiento en conjunto que como Iglesia debemos tener, no debemos olvidar que el principal modelo de santidad que Dios mostro fue la familia de Nazaret, en un ambiente cotidiano en el mundo y sus necesidades se muestra el amor de Dios.

El laico comprometido de forma radical da paso a no solo obras asistenciales inmediatas, sino a desarrollar obras que se mantengan en el tiempo, muestra de ello es la Obra de los Misioneros del Amor del Divino Infante de Praga, que desde hace casi diez años se ha desarrollado una labor asistencial a los más necesitados a través del voluntariado laical, que ha permitido a su vez el surgimiento de una comunidad religiosa femenina y otra sacerdotal, que quiere desde la Infancia del Niño Dios recuperar y preservar la dignidad de hijos de Dios.

Dentro de mi experiencia en del trabajo en la Arquidiócesis y el plan de Evangelización la labor conjunta de laicos, sacerdotes y consagrados lleva un papel fundamental, pues estar juntos permite de forma real conocer y llegar a todos.

Gracias por difundir el mensaje de EL EMISARITO

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